“Complejo” lechero La situación del sector lácteo en la actualidad

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La situación del complejo lácteo

El complejo lácteo se caracteriza por una estructura primaria atomizada y dispersa, frente a un sector industrial concentrado y estratificado. A la concentración en la producción, donde el 8,8% de los tambos que producen más 6000 litros por día y representan el 32,4% de la producción de leche se adiciona la concentración en la etapa de industrialización, donde la cantidad de establecimientos asciende a 912, pero también manifiestan heterogeneidad. Así es como 20 usinas lácteas de ese total procesan el 80% de la leche, 3 de ellas procesan el 40% de la leche total y las 2 principales empresas procesan un tercio de la leche cruda. Las usinas, además, controlan precios de compra e imponen pautas tecnológicas a los tambos mediante pagos diferenciales por calidad y cantidad de leche procesada. Por ende, los principales conflictos residen en el limitado poder de negociación de los productores lácteos frente a los procesadores de leche, que en algunos casos tienen cadenas integradas como Sancor o La Serenísima.

Del otro lado de la cadena, los consumidores continúan sufriendo el aumento de los precios en góndola, cuya diferencia respecto al precio pagado al productor por la leche cruda se ubica cerca del 500%. Las grandes usinas lácteas y los supermercados resultan así los grandes ganadores del sector.

De esta manera se explica que en un contexto de recuperación del precio internacional en el segundo semestre de 2016 y un aumento del precio por litro de leche recibido por los tamberos, se produzca sin embargo una reducción del 4% en el número de tambos, lo cual indica que se duplicó la tasa anual de cierre de tambos de los últimos años.

Al respecto, el titular de la mesa de productores lecheros de Santa Fe (Meprolsafe), Marcelo Aimaro, señaló que “la lechería santafesina está en terapia intensiva”(…) “hasta abril del año pasado había 4.100 tambos, después de la crisis hídrica quedaron 3.600, y de ese total, 1.000 están en una situación muy complicada y podrían desaparecer”. A lo que agregó que “la declaración de emergencia lo único que hace es prorrogar pagos de impuestos” (…) “lo que pedimos como entidad es que así como tomaron créditos internacionales para hacer frente a otras obligaciones del país, tomen crédito para asistir a los productores”.1

El mercado externo

Primeramente cabe señalar el efecto del factor precio a nivel internacional. La caída del precio internacional de la leche en polvo entera, principal producto lácteo de exportación argentino, registra un descenso acumulado del 34,25% desde que comenzó la crisis láctea mundial, en febrero de 2014. Esto está explicado en parte por una sobreproducción de Nueva Zelanda y una retracción de las importaciones por parte de China. Si bien a lo largo del segundo semestre de 2016 se registra un aumento del precio, con una leve caída en octubre que luego se recupera en los últimos dos meses del año, las cifras se ubican aún muy por debajo de los U$S 5.000 que se registraron en febrero de 2014.

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La recuperación del precio internacional a partir de agosto responde a una reducción del exceso de oferta, determinado por medidas impulsadas por la Unión Europea que redujeron la producción, acompañadas por una disminución en Australia y Nueva Zelanda por razones climáticas, de forma similar a lo sucedido en Uruguay y Argentina. A esto se suma el leve pero sostenido incremento de la demanda de China en los últimos meses, aunque no en el caso de la Argentina.

En el primer mes de 2017, sin embargo, se registra un descenso de 8,16% del precio internacional de la leche en polvo respecto a diciembre de 2016, ubicándose en U$S 3288,5 por tonelada.

La caída de las exportaciones ha sido una constante desde 2013. Como puede notarse en el cuadro a continuación, a pesar de las recurrentes menciones a Venezuela como causal de dicha caída, ese país sólo explica una parte de las mismas.

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Precios al productor

El precio promedio de la leche cruda –que es el recibido por el productor lácteo- informado por la industria argentina en diciembre de 2016 fue de $ 4,57 por litro, implicando un incremento interanual del orden del 77,13%. Desde el mes de enero de 2016, se registran incrementos mensuales constantes en el precio promedio de la leche pagada al productor. Luego de un primer trimestre con leves incrementos, los meses de abril y mayo presentan un aumento más pronunciado, registrándose una suba intermensual promedio de 15,8%, entre marzo y abril y de 18,3% entre abril y mayo. El incremento de precio intermensual promedio registrado de junio a diciembre es de 2%, ubicándose por debajo del 1% entre diciembre y noviembre de 2016.

Esta dinámica de aumento de precios de la leche cruda se explica principalmente por las condiciones climáticas que generaron un descenso de la producción y una mejora del precio internacional.

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Relación Insumo Producto

La relación insumo producto, precio kg maíz/precio litro de leche, se mantuvo favorable a esta última desde julio de 2013 hasta octubre de 2015. A partir del mes de noviembre de 2015 la relación se invierte a favor del maíz.

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Este comportamiento es explicado por una mayor suba de los precios del maíz con respecto a la leche cruda. Desde noviembre de 2015, el precio de la leche pagado al productor presenta un incremento del 76%, mientras que el precio del maíz creció un 106,4% en el mismo período.

Si bien de marzo a septiembre de 2016 se produce una recuperación del precio de la leche en relación al maíz, dado que la primera registra un aumento superior en términos porcentuales, la relación sigue siendo favorable al insumo. La mejora en el índice a favor de la leche se explica por la caída del precio internacional del maíz debido a la elevada cosecha en EE.UU. Sin embargo en el último trimestre de 2016 el precio del maíz vuelve a recuperarse y aumenta en mayor medida que la leche en términos porcentuales.

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La información sobre el total de leche cruda producida mensualmente que publica la Subsecretaría de Lechería de la Nación para el período 2008-2016 muestra que en de 2015 se superó la producción de los años anteriores, con un total de 11.313,20 millones de litros. Esto representó un incremento de la producción del 2,75% respecto a 2014 y del 3,11% en comparación a 2013.

Por su parte, si se analiza el 2016, se observa que es el año de menor producción de los últimos nueve, presentando una disminución de la producción del 14,16% respecto al año 2015.

Exportaciones

De manera similar a lo sucedido en otros complejos como el vitivinícola o las frutas de pepita la devaluación no contribuyó a un incremento de las exportaciones. Las mismas estuvieron determinadas por la demanda externa, que si bien muestra cierta recuperación no permite hablar de una resolución de la crisis en el sector. Si se toma el principal producto de exportación argentina, la leche en polvo entera, el año 2016 registra el menor volumen de exportaciones de los últimos 8 años, con un descenso de 17% respecto a 2015.

Gráfico N° 5: Exportación de leche en polvo entera en tn enero a noviembre (2009-2016)

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Precio al consumidor

Si se toman como referencia los tipos de leche fluida más representativos de las marcas Sancor y La Serenísima, se registra una diferencia promedio del 482% respecto del litro pagado al productor.

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Esa diferencia se incrementó entre junio y enero de 2017 de 458% a 482%. Los precios de góndola se incrementaron 16,74% en promedio, mientras que el precio al productor pasó de 4,12 a 4,57, es decir, en 10,92%, lo que resulta en una apropiación del 5,25%.

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Finalmente, el relevamiento de precios de leche entera común realizado por CEPA, muestra una variación entre junio y enero similar al aumento de precios mencionado anteriormente, del orden de 14,78%, y una variación acumulada de 66,64% desde noviembre de 2015. Si bien el aumento de precio al productor desde noviembre de 2015 estuvo por encima de estos valores (fue del orden del 77,13%) se vio profundamente afectado por la caída de la producción y sobre todo, por el aumento de los costos (la relación con el precio del maíz ha sido favorable a este último).

“Complejo” Lechero

Conclusiones

– Los propios datos de la Subsecretaría de Lechería de la Nación muestran que 2016 fue el año de menor producción de al menos los últimos 9 años. La estimación de OCLA sobre la producción anual coincide en señalar esta baja en la producción, señalando una disminución del 10% respecto a 2015. La producción llegó a 9.710,81 miles de litros en 2016 mientras que en 2015 fueron 11.313,20 miles de litros.

– Este descenso puede explicarse en parte por las lluvias ocurridas entre abril y mayo, que afectaron principalmente a las cuencas lecheras de Entre Ríos, Sur y Centro de Santa Fe, Noreste de Córdoba y Villa María. Pero las condiciones climáticas sólo agravaron la precaria situación del sector, que se encontraba ya afectado por la crisis internacional, lo cual condicionó las estrategias de las industrias lácteas en la reducción de la oferta de manteca entre fines de julio y agosto.

– En este sentido, la devaluación de diciembre de 2015 no ayudó a mejorar las exportaciones. Como sucede en el sector vitivinícola o en frutas de pepita, la problemática externa se relaciona con la demanda, y especialmente en este caso responde a la sobreproducción de Nueva Zelanda y a la retracción de las importaciones por parte de China, que incluso han hecho caer el precio internacional de la leche en polvo entera.

– Frente a esta situación, a pesar de la posible orientación derivada de comparar estructuras de costos y tener en cuenta las formas de elaboración de los subproductos de la industria hacia los productos más rentables como la manteca, lo que sí puede reconocerse es la ausencia de políticas que estimulen la producción y el consumo interno.

– En un contexto de recuperación del precio internacional y aumento del precio de la leche cruda pagada al productor (aunque sólo por efecto de las inundaciones, lo cual no impacta sobre el beneficio a los mismos), el aumento de precios en góndola amplió el margen del eslabón comercializador en los últimos meses alcanzando los niveles de la brecha de noviembre de 2015 (el precio del producto en góndola sobre el precio al productor se incrementó de 458% a 482% entre junio de 2016 y enero de 2017).

– Adicionalmente, los productores sufrieron el incremento sustancial de los costos, lo cual perjudicó sus niveles de rentabilidad. Entre los principales aumentos se encuentra el maíz, insumo para alimentar el ganado. Si bien el índice precio maíz/precio leche se redujo hoy respecto del punto máximo de enero de 2016, aún continúa 90% por encima del promedio de 2014/2015. En este marco, la estrategia del Gobierno pareciera residir en estirar los plazos esperando una caída del precio del maíz, evitando de esta manera intervenir en la cadena productiva y de comercialización lechera.

En efecto, en el complejo lácteo tanto pequeños productores como

consumidores, los extremos de la cadena, son los más afectados por los márgenes crecientes de los eslabones concentrados. Los primeros porque sufrieron el sensible aumento de sus costos y porque no lograron mejorar su rentabilidad respecto de los precios de góndola, siendo afectados además por los efectos de las inundaciones en la producción (que aunque impacta incrementando el precio al productor no genera un ingreso adicional). Los consumidores, asimismo, perdieron porque los precios en góndola superaron ampliamente la variación salarial incluso moviéndose por encima de la variación de precios del conjunto de la economía.

– De acuerdo a lo planteado en informes anteriores, la implementación del Régimen de Compensaciones para Productores Tamberos con la inclusión de todos los productores, sin discriminar por su escala de producción, cantidad de vacas o extensión de la unidad productiva habilitó la transferencia de recursos a grandes productores, quienes obtuvieron una mayor participación sobre el total de subsidios otorgados al sector.

– En un contexto de aumento de los costos de producción que no llega a cubrirse con el incremento del precio de la leche, pérdidas ocasionadas por el clima y continuidad de la crisis internacional, la política del Gobierno favoreció el proceso de concentración en la producción primaria de leche. Este proceso quedó expresado en la duplicación de la tasa de cierre de tambos en 2016 respecto a los últimos años. Según estimaciones de entidades del sector, a lo largo del último años se produjo el cierre de alrededor de 460 tambos, lo cual representa una caída del 4%, tratándose mayormente de los tambos de menor producción, por debajo de los 2.700 litros diarios.

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