Resistencias

abastec

La medida. La creación del Fuero del Consumidor, con el objeto de brindar celeridad a la resolución de los reclamos de los usuarios y consumidores y donde regirá el principio de protección al consumidor; la creación del Servicio de Conciliación Previa en las Relaciones de Consumo (COPREC), donde el Consumidor podrá lograr una audiencia con la empresa de cumplimiento obligatorio que permite además a la Secretaria multar en caso de incumplimiento; la creación del Observatorio de Precios de Insumos, Bienes y Servicios para intervenir en estados previos de la cadena de valor; y la modificación de la ley de abastecimiento, obsoleta en algunos aspectos de su texto, han puesto en pie de guerra a dirigentes que suelen decirse defensores de los intereses de los consumidores.

El acto reflejo de rechazo de algunos dirigentes opositores a la propuesta de Ley de Regulación de la Relaciones de Producción y Consumo excede ampliamente el cuestionamiento a la letra de tal proyecto.

¿Cuál es la razón de tal reacción? La resistencia de los defensores del establishment económico local está ligada a la posibilidad de perder privilegios a partir de una mayor regulación estatal en la economía, en este caso tratándose de las cadenas de producción-industrialización–comercialización.

El reclamo del poder, con variaciones de estilo y sofisticaciones, cae en el lugar común del establishment económico: el problema es la intervención estatal en la economía, lo que se refleja en el desaliento de la inversión. La solución implica que el Estado deje de arbitrar el “partido económico” y permita que los capitales y los bienes fluyan libremente. De ese modo, habrá inversión, empleo y crecimiento. Ya lo habían planteado meses atrás en el Foro de Convergencia Empresaria, a través del documento “Bases para la formulación política del Estado” donde dos propuestas resaltaban en el apartado “económico” de esta paradigmática declaración de principios: la “remoción de los factores que desalientan las inversiones” y la “eliminación de los factores que desalientan, restringen o prohíben las exportaciones”.

Más iguales. El ministro de Trabajo Carlos Tomada indicó hace unos días que esta medida le recordaba la decisión de Perón de crear la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, el 27 de noviembre de 1943. Esa decisión trajo aparejada otra, la creación de los Tribunales de Trabajo, que tuvieron una característica trascendente: por primera vez, en caso de duda se fallaba a favor del más débil, o sea del trabajador.

La primera reflexión es que la ley apunta a equiparar entre quienes tienen poder y privilegios, con quienes no lo tienen. Permite que los que carecen de tiempo para esperar, no saben cómo reclamar, o no tienen dinero para destinar a equipos de abogados puedan de todas formas lograr el éxito de sus reclamos. Y es el Estado que lo garantiza. Pero no solo a los consumidores: también a aquellos pequeños y medianos empresarios que suelen pagar los “platos rotos” cuando el poder concentrado avanza con políticas de concentración o presionando por devaluaciones bruscas. El rol del Estado en esta ley confronta con el rol en el periodo previo (1976-2003): garante del negocio privado, del negocio de los poderosos, que impulso entre otras políticas económicas, la promoción industrial, los seguros de cambio, el fraude de las AFJP, las privatizaciones, las bruscas devaluaciones…

Menos privilegios. El proyecto le da sentido homogéneo a una serie de leyes: lealtad comercial, defensa de la competencia, defensa del consumidor, ley de abastecimiento. Otorga herramientas a los consumidores y al Estado, empoderando a los primeros a través de información sobre sus derechos y facilitando al segundo la posibilidad de actuar. Por eso, al margen de la grandilocuencia de las intervenciones de actores supuestamente afectados, la resistencia a la propuesta reside en impedir normativas que permitan tanto a los consumidores como al Estado neutralizar las prácticas abusivas de actores concentrados que, tanto en la esfera de la producción como de la comercialización, han podido históricamente incrementar su margen de ganancia a través de distintas estrategias, pero particularmente mediante aumento de precios.

Concentración. En Argentina hay 700000 empresas chicas y medianas. Y solo 5000 grandes. La estructura economía presenta un funcionamiento condicionado por los grandes oligopolios formadores de precios. Los datos son elocuentes.

En lo que respecta a la producción, el mercado alimenticio es un ejemplo de ello.

* En el caso de la cerveza, las multinacionales Quilmes, CICSA Y CASA Isembeck se reparten el mercado a través de las marcas Quilmes, Schneider, Heineken, Stella Artois, Brahma, Warsteiner, entre otras.

* En yerba mate el 50% depende de Las Marías, Hreñuk S.A., Molinos Rio de la Plata y La Cachuera;

* El 78% de los enlatados los produce Arcor;

* El 80% del aceite comestible es acaparado por Molinos Rio de la Plata y AGD de Urquía;

* El 75% del azúcar blanca la produce Ledesma -del empresario procesado por delitos de lesa humanidad, Blaquier-;

* 2 empresas (Bagley Argentina (grupo Arcor) y la multinacional Kraft) controlan el 60% del mercado de galletitas.

* En panificados, Bimbo, multinacional de capitales mexicanos controla el 80% de la producción través de las marcas Fargo, Bimbo y Lactal.

* Solo 2 empresas de capital nacional (Mastellone/La Serenisima y Sancor) controlan el 82% de la producción de leche

* Coca Cola y Pepsi controlan el 82% del mercado de gaseosas.

* 4 empresas multinacionales (Unilever, Johnson & Son, Procter & Gamble y Reckit Benckiser) controlan el 83% del mercado de productos de limpieza (jabón en polvo, lavandina, desodorantes, detergente, etc).

En la comercialización la situación no es muy distinta. En lo que refiere a las ventas de los supermercados, según datos para el año 2011, el Grupo Inc. S. A. (conformado por Carrefour, Día y Carrefour Express) con 600 bocas de expendio en todo el país registró una facturación anual aproximada de 16.000 millones de pesos. Le sigue Cencosud S.A. (Jumbo, Disco y SuperVEA) de origen chileno, con 280 bocas y una facturación de 9700 millones de pesos. COTO CICSA, con 113 bocas facturó 5400 millones. Walmart Argentina S.A (Walmart, Changomás y Changomás Express) con 61 bocas de expendio facturó 4000 millones. Finalmente, el Grupo S.A, Importadora y Exportadora de la Patagonia (donde se encuentra La Anónima, Quijote y Best), con 112 puntos de venta, también rondó los 4000 millones de facturación anual.

La incidencia de la concentración en la formación de precios ha significado entre 2001 y 2010 que los precios de las industrias oligopólicas (Ramas Altamente Concentradas) se incrementaran un 7,6% por encima del promedio sectorial, mientras que los precios de las Ramas Medianamente Concentradas y las Ramas Escasamente Concentradas retrocedieron un 10% respecto a la media fabril. Asimismo, en el periodo 2007-2010, las RAC explicaron el 63% del incremento de precios mientras que las RMC y las REC explicaron el 23 y el 12%.

En el caso de otros rubros, que tienen que ver con los insumos difundidos. El escenario también muestra enorme concentración:

* Siderar, del Grupo Techint –Rocca-, controla la producción de chapas del país.

* Dow Argentina, de capitales norteamericanos, controla toda la producción de polietileno, insumo clave para la industria plástica.

* Dak Americas, de capitales mexicanos, controla toda la producción de PET, otro insumo clave para la industria plástica, como las botellas de gaseosa.

* Aluar, de capitales argentinos, controla toda la producción de aluminio.

* 4 empresas (las multinacionales Loma Negra, Holcim y Avellaneda y la empresa de capital nacional Petroquímica Comodoro Rivadavia) controlan la producción de cemento.

Precios Cuidados. Resulta iluminador el informe que publicó la Asociación de empleados de Comercio de Rosario hace unos días. No suele haber información sobre el comportamiento de los supermercados en relación a su política de precios. De allí su importancia. Entre otros ejemplos puede observarse que mientras el valor de compra para la yerba Taragui de 500 g es de 13,24$, la venta en Carrefour asciende a 24,71$, un incremento del 86,63%. También el papel higiénico Higienol de 6u cuyo costo asciende a 13,05, Jumbo lo vende a 41,65 (219,16%). Coto no se queda atrás: el queso cremoso La Serenisima (cremon frac) por kg, cuyo costo es de 54,81 este super lo ofrece a 99,90, un 82,27% más. En la página http://www.aecrosario.org.ar/wp-content/uploads/2014/08/supermercados-2.jpg pueden apreciarse estos y otros ejemplos que reflejan el comportamiento de los supermercados en casi todos los productos.

Esta información es importante porque la ley es derivación del programa Precios Cuidados. Frente al éxito del programa (con consumidores que exigían precios razonables) y la decisión de la Secretaria de Comercio de avanzar en la discusión de márgenes de rentabilidad de la cadena de valor, la resistencia del sector empresarios se expresó en dos frentes. Por un lado, las empresas se negaron a informar sobre los costos en la cadena de valor y la integración vertical de la producción bajo la excusa del secreto comercial. Esa decisión fue acompañada con un conjunto de cautelares dictadas por la justicia cómplice que impidieron a la Secretaria de Comercio cobrar un centavo de los 35 millones de pesos en multas aplicadas. Para aquellos “preocupados” por la arbitrariedad de la Secretaria vale recordar que los países del primer mundo han multado con muchísima mayor intensidad: para el año 2013 la Unión Europea impuso multas por 2500 millones de dólares y EEUU por 500 millones, (que claro, se pagaron).

Respuestas ortodoxas, conciencia colectiva. Es imprescindible lograr comunicar con claridad al conjunto de la sociedad los beneficios de la medida.

No es una cuestión menor. La resistencia del establishment articula hoy diversas disputas orientadas a mantener su lugar privilegiado. En este sentido, el conflicto con los fondos buitres ha sido utilizado para multiplicar titulares con escenarios catastróficos que, evidenciando el deseo de su concreción, provocaron que tal conflicto oficiara de “puerta de acceso” para las operaciones político-económico-mediáticas.

Algunos de ellos: el paro de Moyano, con clara intencionalidad política; la caída de la venta de autos, la cual fue mediáticamente desvinculada de la relación económica con Brasil (y del local impacto de su crisis) y sobre todo de la política empresaria post devaluación de enero que encareció el financiamiento y aumentó los precios por encima del efecto de la variación del tipo de cambio; el tratamiento mediático de la decisión sobre las licencias no automáticas de la OMC, organismo dedicado a evitar la industrialización de países como el nuestro; el aumento exponencial del dólar ilegal y su interpretación como variable central del proceso económico argentino y precio de referencia inflacionario; la retención de cosecha y la presión para una nueva devaluación; el mismísimo conflicto con los fondos buitres y la resistencia de la oposición a acompañar un proyecto que modifica exclusivamente y de manera optativa el lugar de pago de los holdin; la resistencia al debate sobre los recursos naturales como el petróleo; la insistencia sobre una crisis de empleo, obviando la nueva Ley de Promoción del Trabajo Registrado y la Prevención del Fraude Laboral y políticas como el REPRO, que permitieron menos despidos que en 2012 y 2013 y mantener estable los asalariados registrados; la exaltación de “la mano invisible” del mercado que no debe ser afectada por la ley de Regulación de las Relaciones de Producción y Consumo.

La discusión de fondo es sobre el patrón de acumulación, es decir, sobre la forma de ganar plata en Argentina.

Frente a todo esto, CFK ha demostrado que tiene claro el rumbo y que no se deja presionar. Sus respuestas son precisas. Entre otras cosas, hace unos días entró en vigencia la norma que apuntala el trabajo registrado, se votó la ley que reabre la moratoria jubilatoria, se anunciaron créditos para línea blanca y se acordó el nuevo SMVM. Pero además hay muchas otras decisiones que no aparecen en los medios hegemónicos y que también reflejan que nuestro país recorre un camino distinto. Una de ellas es enorgullecedora: después de más de 20 años empresas argentinas vuelven a fabricar aparatos de bombeo para la producción de petróleo (los últimos fueron los SIAM, de la empresa de los Di Tella). El viernes 19 de agosto se montó el primer equipo en Las Heras, provincia de Santa Cruz, de la empresa Emepa. Además de Emepa, están en proceso de fabricación en MEC (empresa metalúrgica de Santa Fé) y Tandanor. Este fue un proyecto encarado hace un año y medio por YPF con el objetivo de desarrollar proveedores locales que ayuden a impulsar la producción, apuntalando la industria nacional y el trabajo argentino.

 

Hernan Letcher

Julia Strada

CEPA – Centro de Economía Política Argentina

info@centrocepa.com.ar

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