El hambre de los buitres: del "caso ejemplar" al "castigo ejemplar"

En un mundo signado por la hegemonía de las finanzas y con países en crisis que todavía siguen los consejos condicionados de los grandes financistas, pretender consolidar la soberanía en materia de política económica y dejar de ser deudores (¡incluso pagando deuda heredada!), constituye un acto de herejía que a la Argentina no le perdonan.

Por Hernán Letcher para TIEMPO ARGENTINO


No sólo se ratifica, como sostuvo CFK, que el litigio entre la Argentina y los buitres constituye un “caso ejemplar” (que sienta precedentes para el resto), sino que fundamentalmente pretende transformarse en un “castigo ejemplificador” aplicado a la Argentina y con un claro mensaje para aquellos países del mundo que osen desafiar al sistema financiero hegemónico y a sus representantes, entre los que se encuentran los fondos buitre.

EL PECADO DEL DESENDEUDAMIENTO. En el año 2005, la Argentina encaró una exitosa renegociación de su deuda, la cual continuó en 2010. Obtuvo una adhesión del 92,4% del total de acreedores y supuso quitas de hasta el 65% de capital y ahorros de intereses. A esto se agregó el pago al FMI de una sola vez 9800 millones de dólares. Si la deuda para 2003 representaba el 166% del PBI (un PBI y medio), actualmente es del 44 por ciento. También se redujo el porcentaje de deuda en moneda extranjera.

LÓGICA BUITRE. ¿Qué son los fondos buitre? Se trata de fondos de inversión que funcionan con una clara operatoria: compran títulos de deuda pública de países sobreendeudados, los cuales poseen una baja cotización producto de su alta calificación de riesgo. El procedimiento adoptado por los buitres se dirige a la compra barata de bonos  para el posterior litigio en tribunales internacionales para cobrar el 100 por 100 de los títulos, así como los intereses devengados hasta el momento.
Estas prácticas eminentemente especulativas cobraron gran visibilidad en nuestro país en el contexto de la crisis del año 2001. Los principales fondos buitre que hoy litigan contra la Argentina son NML Capital Ltd, una unidad de Elliot Management Corp de Paul Singer, y Aurelius Capital Management (a los que se suman algunos bonistas individuales), los cuales adquirieron bonos de deuda argentinos al momento del default y se estima que pagaron cerca de un 10% de su valor nominal.

BUITRES REPUBLICANOS. Paul Singer es un financista del Partido Republicano (financió, entre otras, la campaña de M. Romney), multimillonario estadounidense, que a su vez es titular de uno de los principales fondos demandantes en contra de la Argentina: NML Capital Ltd, Este fondo tiene, entre otros antecedentes, haber participado de demandas en contra de Perú en 1995. NML compró 11,4 millones de dólares por bonos, que tenían un valor nominal de 20,7 millones. En 1996 no aceptó el canje e inició demandas en New York, Bruselas y California. En 1999 el Tribunal de N. York embargó bienes de Perú por 56 millones de dólares. Finalmente Perú fue bloqueado y debió pagar el valor nominal más los intereses.
Resulta más que llamativo, entonces, que el argumento de los Fondos buitre, aluda a los beneficios que otorgan a los países en crisis al otorgarles “liquidez” y permitir salir de la recesión a través del financiamiento de sus deudas.
A esta altura resulta imperativo decirlo: la Argentina no fue demandada por bonistas que compraron títulos de deuda de buena fe, sino que se enfrenta a capitales especulativos que expresan el modelo de valorización de capital a nivel mundial, y que sólo representan al 0,45% de los acreedores de la deuda.

COLONIALISMO JURÍDICO SIGLO XXI. La agudización de la pelea que la Argentina lleva adelante con los fondos buitre es expresión de la feroz disputa entre fracciones de capital concentrado a nivel mundial. Lejos de haber sido los perdedores de la crisis internacional, el capital financiero continúa ejerciendo fuertes presiones en tribunales internacionales (los tribunales neoyorquinos a través de “juzgados de oportunidad” como el de Thomas Griesa y el CIADI donde la Argentina es uno de los países más demandados, con 47 demandas), así como también en gobiernos de países centrales (a través de la implementación de políticas de ajuste en simultáneo con “rescate” a los grandes bancos) y en el propio Fondo Monetario Internacional.
Este colonialismo se monta sobre la importante resignación de soberanía que en un principio habilitó la Ley 21.305 de la última dictadura, al permitir la prórroga de la competencia territorial argentina a favor de jueces extranjeros, y que posteriormente se cristalizó con las refinanciaciones de deuda en los ’80, la “década perdida” para América Latina. Los planes Brady y Baker significaron no sólo el canje de deuda pública (privada estatizada) por bienes del Estado, sino también la emisión de miles de bonos de deuda luego adquiridos por inversores en todo el mundo. Los bancos internacionales exigieron cobertura judicial extranjera a esos nuevos acreedores ante eventuales incumplimientos. Esta intromisión de tribunales extranjeros en las negociaciones de deuda –que difícilmente podía modificarse en 2005 y 2010– constituye una herencia más que pesada en esta coyuntura.

CASO EJEMPLAR. Vuelve a quedar en claro, tal como lo manifestó CFK, que la disputa de la Argentina contra los fondos buitre constituye un “leading case” a nivel internacional. Se trata de un caso ejemplar que, de ratificarse los fallos en favor de estos fondos especulativos, sentaría precedentes para todos aquellos países que reestructuren sus deudas en el futuro. Ante la ausencia de una normativa internacional que regule los canjes de deuda de los países “en quiebra”, difícilmente los bonistas querrán acceder a los canjes en tanto la vía del litigio judicial resulte ser más exitosa. En este sentido, hasta diciembre de 2014 rige la cláusula de Rights Upon Future Offers (RUFO) que da a los bonistas el derecho de beneficiarse con mejoras a lo ofrecido en el canje (sentando un riesgo de surgimiento de demandas similares por parte del 93% de los bonistas que ya aceptaron la reestructuración argentina).
Lo cierto es que sólo este tipo de fondos especulativos ostentan la capacidad económica para esperar años y optar por la vía judicial para cobrar: esta es la operatoria de los buitres.

CASTIGO EJEMPLIFICADOR. La derrota de la Argentina frente a los buitres oficiaría de ejemplo para todos aquellos países que osen desafiar a los capitales extranjeros: no sólo para los países europeos en crisis como Grecia, sino fundamentalmente para la región latinoamericana, sirviendo de veto a los procesos políticos del continente.
Argentina enfrenta a los buitres y al poder financiero mundial, dando cuentas del éxito de adoptar el camino inverso: la apuesta al capital productivo, la alianza con los trabajadores, el desendeudamiento y la inclusión social.
Como sostuvo CFK en su última alusión al litigio, la Argentina ya demostró que quiere y va a pagar a través de la reapertura del canje por tercera vez para aquel 8% que no accedió a entrar. Esta reapertura también es una buena ocasión para fijar los pagos mediante la Caja de Valores bajo ley argentina, evitando los posibles embargos del juez Griesa sobre los fondos en el Banco de Nueva York.
La Argentina deja en claro su voluntad de honrar la deuda, incluso con aquellos que compraron bonos defaulteados.

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