1.000 días de Milei en 10 indicadores económicos
Introducción
El 4 de septiembre de 2026, al cumplirse 1.000 días desde la asunción de Javier Milei, proponemos hacer un balance de la gestión económica a partir de diez indicadores que permiten observar sus principales efectos sobre los ingresos, el empleo, el consumo, la inversión, el crédito y la producción.
La pregunta central es qué ocurrió con las condiciones materiales de vida y con la estructura productiva durante estos 1.000 días. Para responderla, analizamos la evolución de los salarios reales del sector privado, del sector público nacional y provincial y del Salario Mínimo, Vital y Móvil; las jubilaciones, con y sin bono; la morosidad del crédito; el consumo masivo; la inversión; la desocupación; el empleo registrado; la informalidad laboral; la cantidad de empresas; y la producción industrial.
El objetivo es poner en perspectiva el impacto de las principales decisiones económicas de la gestión y mostrar, a través de indicadores concretos, las transformaciones del modelo económico implementado desde diciembre de 2023.
Salarios
La evolución de los salarios durante la gestión de Javier Milei puede dividirse en distintas etapas. En los primeros meses se produjo una fuerte pérdida de poder adquisitivo, producto del salto del tipo de cambio de 118% registrado al inicio de la gestión y de la consecuente aceleración inflacionaria. Este proceso llevó a los salarios a su punto de mayor deterioro hacia marzo de 2024.
A partir de entonces, la desaceleración de la inflación permitió una recuperación parcial de los ingresos, aunque sin alcanzar los niveles previos al inicio de la gestión. Esta mejora se extendió hasta noviembre de 2024, cuando los salarios comenzaron a estancarse.
Desde agosto de 2025 se inició una nueva seguidilla de meses de pérdida de poder adquisitivo, que se extendió hasta marzo de 2026. En este caso, el deterioro volvió a estar asociado a la aceleración de la inflación: el IPC pasó de 1,5% mensual en mayo de 2025 a 3,4% en marzo de 2026, superando nuevamente la capacidad de recomposición de los salarios.
En junio de 2026 (último dato disponible), los salarios registrados del sector privado aumentaron 1,9% nominal, exactamente en línea con el IPC del mes, por lo que no recuperaron poder adquisitivo y permanecen 3,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023. En el sector público nacional, los salarios aumentaron 3,4% nominal y 1,5% en términos reales, aunque este resultado está explicado en parte por el aumento extraordinario del personal docente de las universidades nacionales. Aun así, se encuentran 16,5% por debajo de noviembre de 2023.
Por su parte, los salarios provinciales registraron una mejora real de apenas 0,1% en junio. En conjunto, los salarios registrados -públicos y privados- acumulan una caída de 8,2% en términos reales respecto de noviembre de 2023.

Al ajustar el índice de salarios registrados por una inflación calculada con la estructura de consumo de la ENGHo 2017/18, que el INDEC no aplicó por decisión del Ministerio de Economía, la pérdida de poder adquisitivo resulta todavía mayor: entre noviembre de 2023 y junio de 2026, los salarios registrados acumulan una caída real de 18,5%.

Al analizar específicamente el sector público, el deterioro es aún más marcado, especialmente en el ámbito nacional. En junio, los salarios del sector público nacional cayeron 0,7% en términos reales respecto del mes anterior y acumulan una pérdida real de 37,0% respecto de noviembre de 2023. En el sector público provincial, aumentaron apenas 0,1% en términos reales y se encuentran 9,7% por debajo del nivel de noviembre de 2023.

En cuanto al Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), perdió 40,8% de su poder adquisitivo durante el Gobierno de Milei, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026. Para recuperar el nivel promedio registrado en 2023, el salario mínimo debería incrementarse en $271.315, equivalente a un aumento de 70,7%, a valores de septiembre de 2026.
La licuación del SMVM durante el actual Gobierno resulta especialmente significativa porque su valor no tiene un carácter meramente testimonial sino que constituye una referencia para distintos conceptos y prestaciones, entre ellos el cálculo de la cuota alimentaria en los casos de trabajadores sin empleo registrado.

Jubilaciones
Desde marzo de 2024, el bono para los jubilados que cobran la mínima permanece congelado en $70.000, sin actualización durante 30 meses. Esta decisión implica una pérdida creciente para quienes dependen de este refuerzo para complementar sus haberes.
Si el bono se hubiera actualizado aplicando el mismo criterio de movilidad que se utiliza para el haber jubilatorio, en septiembre de 2026 debería alcanzar los $223.148. Es decir, el congelamiento del bono representa una pérdida de $153.148 mensuales para cada jubilado que percibe el haber mínimo.

Los jubilados que cobran la mínima acumulan una pérdida de casi 20% en términos reales durante la gestión de Milei. En el trimestre julio-septiembre de 2026, las jubilaciones con bono se ubican 19,2% por debajo del nivel correspondiente al último trimestre del gobierno anterior.
La pérdida es considerablemente menor para quienes no perciben el bono: en el mismo período, las jubilaciones sin bono registran una caída real de 1,5%.
La comparación trimestral es la adecuada desde el punto de vista metodológico, dado que la fórmula de movilidad vigente durante el gobierno anterior determinaba actualizaciones con una dinámica que hace necesario comparar períodos de tres meses para evitar distorsiones.

Morosidad del crédito
Durante los primeros 1.000 días de la gestión de Milei, el deterioro de la situación financiera de las familias también se reflejó en un fuerte aumento de la morosidad. El proceso comenzó en los primeros meses de la gestión y se profundizó especialmente desde fines de 2024, a medida que los ingresos perdieron capacidad de pago y los hogares recurrieron crecientemente al crédito para sostener sus gastos.
En el sistema bancario, la morosidad de las familias alcanzó niveles que no se observaban desde la crisis de 2001. Si bien todavía se encuentra por debajo del máximo histórico, cuando la irregularidad llegó al 32,7% en septiembre de 2003, el nivel actual (13,0% en julio) constituye uno de los registros más elevados de las últimas décadas.
El panorama resulta aún más preocupante cuando se incorporan las deudas con Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC), que para facilitar la lectura denominamos “billeteras virtuales”. En este segmento, la aceleración de la mora cobró particular fuerza durante esta gestión: pasó de 7,3% en noviembre de 2024 a 33,9% en julio de 2026, superando incluso el máximo previo de 27,1% registrado en mayo de 2020, en plena pandemia.
Si se consideran conjuntamente las deudas con bancos y billeteras virtuales, la irregularidad total de las familias alcanzó aproximadamente 15,7% en julio de 2026.

Consumo masivo
El deterioro del consumo se mantiene como uno de los rasgos persistentes de la gestión de Milei. Según la Encuesta de Supermercados del INDEC, las ventas a precios constantes, en la serie desestacionalizada, cayeron 1,0% en junio respecto de mayo y 2,5% interanual. En comparación con el promedio de ene/22 a nov/23, acumulan un retroceso de 10,3%.
El deterioro es todavía mayor en los autoservicios mayoristas, un canal especialmente relevante para los hogares que buscan precios más bajos. Allí, las ventas disminuyeron 1,4% mensual y 2,2% interanual, acumulando una caída de 16,9% respecto del promedio de ene/22 a nov/23.
La caída del consumo no puede atribuirse únicamente a una migración hacia las compras online. Si bien el comercio electrónico continúa expandiéndose, los datos de la CACE muestran que el crecimiento de las operaciones no se traduce en una mayor facturación real. Durante el primer semestre de 2026, las órdenes de compra aumentaron 21,0% interanual y las unidades vendidas 22,0%, pero la facturación real cayó entre 4,8% y 5,5%, según el índice utilizado para deflactarla.
canal online ya representa el 28,0% de las ventas de las empresas relevadas y cerca del 8,0% de la demanda privada medida por INDEC.


Si miramos otros indicadores del sector privado, el panorama es similar. Los datos de Scentia, consultora especializada en consumo masivo, muestran una caída de 12,9% respecto del modelo anterior, tomando como referencia el promedio del período enero-noviembre de 2023.

Inversión
Según el Gobierno, la inversión es el principal motor del crecimiento económico. Sin embargo, cuando se observa la evolución de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF), los datos muestran un panorama bastante menos auspicioso.
De los 9 trimestres con información disponible desde el inicio de la gestión de Milei, en 5 se registraron caídas interanuales de la inversión. Además, los últimos dos trimestres disponibles muestran un deterioro particularmente marcado: la FBCF cayó 2,6% interanual en el cuarto trimestre de 2025 y 11,6% en el primer trimestre de 2026.
La tendencia tampoco parece haberse revertido en el segundo trimestre de 2026. Consultoras privadas proyectan una nueva caída interanual de la inversión, lo que confirmaría que, pese al discurso oficial, la inversión todavía no logra consolidarse como el motor de un crecimiento sostenido.

La falta de dinamismo de la inversión también se observa al analizar el comportamiento de los capitales extranjeros. En julio de 2026, la Inversión Extranjera Directa (IED) neta en el mercado de cambios registró un saldo positivo de apenas USD 40 millones y desde diciembre de 2023 no se registra un flujo genuino y sostenido de inversión extranjera: el saldo acumulado se mantiene negativo y alcanza una desinversión neta de USD 1.193 millones por parte de los no residentes.
Así, pese a los incentivos anunciados en el RIGI y SUPER RIGI para atraer capitales y al lugar central que el Gobierno asigna a la inversión extranjera dentro de su estrategia económica, los flujos efectivos muestran que, hasta el momento, los capitales extranjeros no se han traducido en un ingreso neto de recursos destinado a inversión productiva.

Tasa de desocupación
Según los datos de la EPH del INDEC para los 31 aglomerados urbanos, en el primer trimestre de 2026 la tasa de desocupación fue de 7,8%, apenas 0,1 punto porcentual por debajo del mismo trimestre de 2025.
En términos interanuales se incorporaron 328.000 personas al empleo, pero la Población Económicamente Activa (PEA) creció en 342.000 personas. Es decir, el mercado laboral generó puestos de trabajo a un ritmo menor que el crecimiento de la cantidad de personas que salieron a buscar empleo, lo que derivó en un aumento de 14.000 desocupados respecto del primer trimestre de 2025.
Además, la cantidad de personas desempleadas se encuentra todavía significativamente por encima del nivel registrado al inicio de la gestión: respecto del cuarto trimestre de 2023, se acumula un incremento de 323.000 desocupados.
En términos absolutos, el dato implica que 1.765.000 personas se encontraban desocupadas en el primer trimestre de 2026. Por detrás de una tasa que parece estable, entonces, se esconde un mercado laboral que no logra absorber el crecimiento de la población que busca trabajo y mantiene un número de desocupados muy superior al de diciembre de 2023.

Empleo registrado
La cantidad de trabajadores/as registrados/as en unidades productivas se redujo un 4,18%, lo que representa una pérdida de 411.613 puestos de trabajo, al pasar de 9.857.173 a 9.445.560, lo que equivale a 450 trabajadores/as menos por día desde la asunción del gobierno de Javier Milei.

El sector más afectado en términos de pérdida de puestos de trabajo fue el de Industria manufacturera con una reducción de 97.312 trabajadores entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. Le sigue el sector de Construcción que perdió 80.399 puestos. También registraron caídas significativas en Servicio de transporte y almacenamiento con 72.480 empleos menos, y Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria con una pérdida de 72.312 puestos de trabajo.

En términos relativos, el sector más afectado fue Construcción con una caída del 16,8% en la cantidad de trabajadores registrados entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. Le siguen Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales con una retracción del 15,4%, y Servicios de transporte y almacenamiento que registró una disminución del 13,5% en el mismo período.

Informalidad laboral
La evolución reciente del mercado de trabajo muestra que el principal rasgo de la gestión de Javier Milei no es la generación de empleo de calidad, sino la expansión de la informalidad. En el primer trimestre de 2026, la tasa de empleo no registrado alcanzó el 44,2%, lo que implica un incremento de 2,2 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2025 y de 3,4 puntos porcentuales en comparación con el primer trimestre de 2023.
En términos concretos, esto significa que más de cuatro de cada diez trabajadores ocupados se desempeñan en condiciones de informalidad, sin acceso a derechos laborales básicos, aportes jubilatorios, cobertura de salud, licencias pagas o mecanismos de protección frente al desempleo.
El aumento sostenido de la informalidad confirma que el leve crecimiento del empleo agregado exhibido por el Gobierno esconde un deterioro en la composición del mercado laboral. La destrucción de puestos de trabajo registrados y el crecimiento de formas de inserción más precarias, como el trabajo informal y el monotributo de subsistencia, están configurando un mercado de trabajo más vulnerable y con menores niveles de protección social.

Cantidad de empresas empleadoras
La comparación entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 muestra una disminución en la cantidad de empleadores, pasando de 512.357 a 481.724. Esto implica una contracción de 30.633 empresas, es decir, 33,5 empresas por día, reflejando una tendencia negativa en el tejido empresarial durante el período.

El sector de Comercio fue el más afectado, con una pérdida de 8.408 empleadores en 30 meses. Otros rubros también registraron caídas significativas: Servicio de transporte y almacenamiento perdió 6.733, Servicios inmobiliarias sufrió una caída de 4.098 empleadores, Industria manufacturera de 4.020, Servicios profesionales, científicos y técnicos de 2.691 y Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca de 2.421 empleadores en el período.

En términos relativos, el sector más afectado fue el de Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales, que registró una caída del 17,2% en la cantidad total de empleadores. Le siguen el sector de Servicios de transporte y almacenamiento con una disminución del 17,1%, Servicios Inmobiliarios con 13,8% y Construcción, con una contracción del 9,3%.

10. Producción industrial
Según el Índice de Producción Industrial (IPI) del INDEC, la producción manufacturera acumuló una caída de 2,2% interanual durante el primer semestre de 2026 y en el promedio de la gestión de Milei, la producción industrial se encuentra 10,2% por debajo del promedio del período previo, lo que da cuenta de una contracción que excede los movimientos puntuales de los últimos meses.
El dato resulta especialmente relevante por el peso de la industria en la generación de empleo, la inversión y los encadenamientos productivos. A 1.000 días del inicio de la gestión, la industria continúa operando por debajo de los niveles que tenía antes de diciembre de 2023.

Conclusiones
A 1.000 días del inicio de la gestión de Javier Milei, los principales indicadores analizados muestran que el deterioro de los ingresos, el consumo y el empleo convive con una inversión que no logra consolidarse y con una producción industrial que permanece por debajo de los niveles previos. La pérdida de poder adquisitivo, el aumento de la morosidad y de la informalidad, la destrucción de puestos de trabajo y de empresas empleadoras y el retroceso de la actividad productiva configuran un escenario en el que los costos del programa económico se expresan tanto en las condiciones de vida de los hogares como en la estructura productiva. Los siguientes datos sintetizan la magnitud de estos cambios:
1. Salarios
- Salarios privados registrados a jun/26: -3,6% real vs. nov/23.
- Sector público nacional a jun/26: -37,0% real vs. nov/23.
- Sector público provincial a jun/26: -9,7% real vs. nov/23.
- Salarios registrados (público+privado) a jun/26: -8,2% real vs. nov/23.
- Ajustando por IPC-ENGHo 2017/18: caída real de -18,5% vs. nov/23
- SMVM: -40,8% de poder adquisitivo (nov/23–sep/26); requeriría +$271.315 (+70,7%) para recuperar nivel 2023.
2. Jubilaciones
- Bono jubilatorio congelado en $70.000 desde marzo 2024 (30 meses sin actualizar).
- Si se hubiera actualizado por movilidad: debería ser $223.148 en sep/26 → pérdida de $153.148 mensuales por jubilado.
- Jubilación mínima con bono: -19,2% real (3°T 2026 vs. último trimestre gobierno anterior).
- Jubilación mínima sin bono: -1,5% real en el mismo período.
3. Morosidad del crédito
- Morosidad bancaria de familias: de 2,5% (nov/24) a 13,0% en julio 2026 (máximo desde 2001)
- Morosidad en billeteras virtuales (PNFC): de 7,3% (nov/24) a 33,9% (jul/26), superando el máximo de pandemia (27,1% en may/2020).
- Irregularidad total (bancos + billeteras): ~15,7% en julio 2026.
4. Consumo masivo
- Supermercados (INDEC): -10,3% acumulado vs. promedio ene/22–nov/23.
- Autoservicios mayoristas: -16,9% acumulado.
- Scentia: consumo masivo -12,9% vs. promedio ene-nov 2023.
5. Inversión real
- Formación bruta de capital fijo: caídas interanuales en 5 de los últimos 9 trimestres; -2,6% (4°T 2025) y -11,6% (1°T 2026).
- Estimaciones privadas dan cuenta de una nueva caída en el 3er trimestre de 2026.
- Inversión extranjera directa neta vía mercado de cambios: desinversión neta acumulada desde dic/23 por -USD 1.193 millones.
6. Desocupación
- Tasa de desocupación: 7,8% (1°T 2026), 0,9 p.p. más que 1°T 2023.
- Desocupados vs. 4°T 2023: +323.000.
- Total desocupados: 1.765.000 personas (1°T 2026).
7. Empleo registrado
- Pérdida total: -411.613 puestos (-4,18%), de 9.857.173 a 9.445.560 (450 empleos/día).
- Sectores más afectados (absoluto): industria manufacturera (-97.312), Construcción (-80.399), Transporte y almacenamiento (-72.480), Administración pública (-72.312).
- Sectores más afectados (relativo): construcción (-16,8%), Org. extraterritoriales (-15,4%), Transporte y almacenamiento (-13,5%).
8. Informalidad laboral
- Tasa de empleo no registrado: 44,2% (1°T 2026); +2,2 p.p. interanual; +3,4 p.p. vs. 1°T 2023.
9. Empresas empleadoras
- Pérdida: -30.633 empresas (de 512.357 a 481.724), equivalente a 33,5 empresas/día.
- Sector más afectado (absoluto): comercio (-8.408).
- Sector más afectado (relativo): Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales (-17,2%), Transporte y almacenamiento (-17,1%).
10. Producción industrial
- Índice de producción industrial: -2,2% interanual en el 1er semestre de 2026.
- Promedio de gestión: -10,2% vs. promedio del período previo.
Registro bibliográfico
Informe CEPA N° 661, ISSN 2796-7166.
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