Recientemente se dieron a conocer los planes del gobierno nacional para promover las inversiones en diversas ramas de la economía, a partir de “acuerdos” entre el estado, los sindicatos y las empresas. En efecto, en el diario La Nación en la nota titulada “Sector por sector: la estrategia de los acuerdos para ganar competitividad” del pasado 21 de mayo, se explicitan 4 sectores donde los mismos han mostrado avances: Vaca Muerta, construcción, automotriz y textiles y calzado.
En el presente documento se analizan dos series estadísticas provistas por el Boletín Mensual de ANSES, con vigencia hasta marzo 2017. En primer lugar, y en base al Sistema Único de Asignaciones Familiares (SUAF), se efectúa un contraste entre los anuncios de la gestión Cambiemos respecto de la incorporación de monotributistas a la asignación familiar y las asignaciones efectivamente otorgadas. En segundo lugar, se observan las significativas bajas en las cantidades de beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo.
Hace algunos días el actual Ministro de Finanzas, Luis Caputo, indicó: “tres de cada cuatro veces que hemos emitido deuda, ha sido para cancelar deuda". Estas declaraciones efectúan una doble operación. Por un lado, argumentan que el endeudamiento responde a una “pesada herencia” de elevados vencimientos y, por ende, el aumento de las obligaciones financieras resultaría ajeno al modelo económico que lo sustenta. Por otro, las declaraciones de Caputo omiten deliberadamente que, incluso en un contexto como el actual donde la baja en las tasas favorecería un roll-over de deuda, no hay ninguna necesidad de re-financiar la totalidad de los compromisos con nueva deuda. Incluso en las condiciones actuales del país sería posible sostener un proceso de desendeudamiento con utilización de reservas compuestas por dólares obtenidos por vías más genuinas (por ejemplo, el saldo comercial). Desde ya, esta última opción no es la adoptada por la gestión de Cambiemos.
Dado que los aumentos del SMVM no se producen en meses homogéneos, resulta difícil comparar la pérdida de poder adquisitivo en un mes determinado. Por ello, y tal como se observa en el gráfico precedente, se utilizó para este informe el promedio de poder adquisitivo de períodos más extensos.