Evolución de indicadores socioeconómicos: provincia de Buenos Aires
1. Resumen ejecutivo
El Observatorio Económico de la Provincia de Buenos Aires reúne y analiza información estadística oficial con el objetivo de monitorear la evolución de las principales variables económicas y sociales. Los indicadores se presentan junto a los nacionales, tomando como referencia en general la situación previa al cambio de administración nacional en noviembre de 2023. La Provincia de Buenos Aires concentra el 38% de la población del país y muestra un deterioro sostenido de sus variables económicas desde noviembre de 2023 con resultados peores en casi todos los indicadores que el promedio nacional.
Entre los principales resultados, la desocupación trepó al 9,5% al cuarto trimestre de 2025 —2 puntos por encima del total país— y se perdieron 96.243 puestos de trabajo registrados. Los salarios de los trabajadores registrados privados del GBA son de los que más poder adquisitivo perdieron en todo el país (después de Tucumán y Tierra del Fuego). Medido con la canasta actualizada de 2017/2018, el salario real cayó 8% desde noviembre de 2023, mientras que el promedio nacional es del 7.3% porque el índice oficial subestima el peso de las tarifas en el presupuesto familiar y por el perfil productivo de la PBA.
Cerraron 5.364 empresas en la Provincia según el informe de la SRT, el INDEC mide una caída en el consumo en supermercados del 5,1% y los jubilados bonaerenses cobran por debajo de la media nacional.
El IPC acumulado entre diciembre de 2023 y marzo de 2026 para alimentos en el GBA (276%) supera al nivel nacional (273%). Por su parte, los gastos en vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles registran aumentos de hasta el 493% en el último año.
El ajuste tuvo una geografía clara: el conurbano pagó la mayor parte de la cuenta.
2. Resumen de indicadores

3. Mercado de trabajo
Según datos del último Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas en Argentina llevado a cabo por el INDEC en 2022, en la Provincia de Buenos Aires vive el 38% del total de los habitantes del país, es decir, de los 45.892.285 argentinos, 17.569.053 viven en la PBA. A su vez, un cuarto de la población total, el 24%, vive en el GBA.
En la provincia de Buenos Aires (PBA), en el cuarto trimestre de 2025, la tasa de desocupación alcanzó el 9,5%. Este valor se ubica por encima del promedio nacional (7,5%) y también por encima del registrado dos años atrás en la provincia (7,4%).
Al mismo tiempo, se observa una caída tanto en la proporción de personas ocupadas (tasa de empleo) como en la de quienes participan activamente en el mercado laboral (tasa de actividad). Cuando ambas tasas disminuyen simultáneamente, suele indicar que una parte de la población dejó de buscar empleo, lo que puede estar asociado al desaliento.
Por último, el 16,5% de las personas ocupadas se encuentran buscando otro empleo, lo que sugiere problemas de calidad del empleo, ya sea por ingresos insuficientes o condiciones laborales precarias.

Aunque la tasa de desempleo en Argentina se ubica en el 7,5%, este dato no refleja completamente la situación del mercado laboral. La medición tradicional solo cuenta a quienes no tienen trabajo y lo buscan activamente, pero no considera la calidad del empleo. En los últimos años muchas personas encuentran ingresos a través de aplicaciones (economía de plataformas) que funcionan como una especie de “contenedor” para quienes no consiguen empleo formal. Estos trabajos suelen ser inestables, con bajos ingresos y sin seguridad social. Por eso, para entender mejor la realidad del empleo en Argentina no alcanza con mirar cuántas personas trabajan, sino también en qué condiciones lo hacen, en un contexto donde más del 40% del empleo es informal según datos del INDEC.
Finalmente, resulta clave destacar la situación del desempleo entre los jóvenes (14 a 29 años), donde se observa un deterioro significativo en los últimos años. En el cuarto trimestre de 2025, la tasa de desocupación alcanzó el 16,8% en mujeres jóvenes y el 16,2% en varones jóvenes, evidenciando incrementos de 3,4 y 4,7 puntos porcentuales respectivamente desde 2023. Ambos guarismos se encuentran muy por encima del promedio nacional (7,5%).

Este comportamiento refleja las dificultades estructurales que enfrenta este grupo etario para su inserción laboral. En particular, se observa una creciente complejidad en el acceso al primer empleo, lo cual constituye una barrera crítica para el desarrollo de trayectorias laborales estables.
Las consecuencias de esta situación exceden lo estrictamente laboral. La imposibilidad de acceder a un empleo limita los procesos de autonomía económica, retrasa la independencia del hogar de origen y condiciona decisiones fundamentales como la continuidad educativa, la formación de un hogar propio o el acceso a una vivienda.
Además, la persistencia de estas dificultades puede derivar en trayectorias laborales más inestables y precarias en el mediano plazo, consolidando desigualdades que tienden a reproducirse a lo largo del tiempo.
Otra forma de observar el comportamiento de la dinámica laboral es mediante el análisis cuantitativo de los datos provistos por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), correspondiente al sistema de Seguridad Social desde el triunfo de Javier Milei en el ballotage de noviembre de 2023 hasta diciembre de 2025, último dato disponible.

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La cantidad de trabajadores/as registrados/as en unidades productivas en el total nacional se redujo un 2,85%, lo que representa una pérdida de 280.833 puestos de trabajo. De esa cantidad de puestos de trabajo perdidos, un 34,3% corresponden a la Provincia de Buenos Aires en donde 96.243 personas se quedaron sin empleo desde la llegada de Javier Milei.
Esta caída refleja una combinación de factores, como la eliminación de subsidios, la flexibilización laboral, la menor inversión en sectores tradicionales y un posible traslado de trabajadores al empleo informal. Más allá de la cantidad, también implica un deterioro en la calidad del empleo, afectando salarios, beneficios y la estabilidad laboral de amplios sectores de la población.
A su vez, el deterioro de ingresos y empleo se propaga hacia sectores laborales históricamente más vulnerables. La caída en la cantidad de hogares que contratan personal es un indicador revelador: al mes de diciembre de 2025 se registraron 7.878 bajas personas trabajadoras en casas particulares en la Provincia de Buenos Aires, casi un tercio del total nacional.

Este dato refleja el achicamiento de la clase media — hogares que hasta hace poco podían sostener ese gasto y ya no pueden. Y el impacto tiene un rostro femenino: el trabajo en casas particulares es una de las ocupaciones con mayor presencia de mujeres en el país, muchas de ellas jefas de hogar. Cada una de estas personas es, en la mayoría de los casos, una trabajadora que pierde ingresos, cobertura de salud y aportes jubilatorios.
4. Precios (IPC)
La inflación en el Gran Buenos Aires viene registrando una presión de precios persistente, en muchos meses con un IPC por encima del promedio nacional. Lo mismo ocurre con los precios de los alimentos: desde la desaceleración que se produjo en junio de 2025, el GBA registró inflación superior a la nacional en 6 de los 10 meses siguientes, con una brecha que se mantiene estrecha pero consistente en los rubros que más pesan en el presupuesto familiar.
Aunque los números son más bajos que los de años anteriores, no hay que confundirse: los precios no bajaron, simplemente subieron más lento sobre una base que ya acumulaba aumentos de más del 160% entre 2023 y 2024. En ese contexto, los bolsillos de los bonaerenses siguen siendo golpeados: pagan más caro que el resto del país, especialmente en alimentos, mientras los salarios reales vienen cayendo en términos reales desde 2023.
Si se analiza la inflación acumulada desde la asunción de Javier Milei, los precios en la provincia de Buenos Aires registran un incremento del 299%, frente al 293% a nivel nacional, entre diciembre de 2023 y marzo de 2026. En ese mismo período, la inflación de alimentos alcanzó el 276% en la provincia y el 273% en el total del país. Por su parte, el costo de mantenimiento de los hogares —medido en la categoría vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles— acumuló aumentos del 493% en la provincia y del 540% a nivel nacional.

Los datos de marzo de 2026 confirman una tendencia preocupante: la inflación viene acelerando desde junio de 2025, y la situación es grave porque no logra frenar el crecimiento de los precios. En alimentos la inflación interanual a marzo de 2026 se ubicó en 32,7% a nivel nacional, en el GBA alcanzó al 32,4%, impactando de lleno en el presupuesto de los sectores de menores ingresos, que destinan una mayor proporción de sus ingresos a la canasta básica.

Vale la pena incorporar aquí la discusión sobre la medición de la inflación que venimos desarrollando desde CEPA. El INDEC reconoce que la canasta de consumo de 2004 ya no es representativa del gasto de los argentinos. En 2017/2018, el organismo realizó una actualización de la composición del consumo de los hogares —que reflejó el creciente peso de los servicios— pero esa nueva canasta aún no fue aplicada al índice oficial.
Justamente, son los servicios el rubro que más se encareció desde la asunción de Milei. A marzo de 2026, Comunicación acumuló un alza del 38,3%, Transporte del 38% y Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles del 41,5%, todos muy por encima del índice general (32,6%). Este encarecimiento diferencial erosiona el poder de compra de los hogares, que destinan hoy una porción creciente de su ingreso a servicios, lo que implica un costo fijo muy alto, en detrimento del consumo de otros bienes.
Si se aplica la canasta actualizada de 2017/2018 desde diciembre de 2023, la estimación de CEPA indica que la inflación de marzo de 2026 habría sido del 3,6%, 0,2 puntos por encima del 3,4% publicado por el INDEC. Una diferencia que, acumulada en el tiempo, explica buena parte de la brecha entre los índices oficiales y la experiencia cotidiana de las familias bonaerenses.
5. Salarios
Entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, el salario real promedio de los trabajadores registrados del sector privado creció apenas un 2,3% en el Gran Buenos Aires, medido a precios constantes. El contraste con otras regiones es significativo: el resto de la Provincia de Buenos Aires acumuló una mejora real del 4% y la Nación del 3,05%, dejando al GBA como la región con peor desempeño relativo.
En GBA la brecha se profundiza cuando se mira año a año, mientras que en 2024 se registró leve aumento en los ingresos salariales (+2,5% real), en 2025 se produce una caída que compensa el aumento del 2024 (-0,17%).

Si la evolución de los salarios se actualiza por el IPC 2017/18 la pérdida del poder adquisitivo del salario real de los trabajadores del GBA cae 8 puntos porcentuales por debajo de noviembre de 2023. La diferencia refleja el fuerte encarecimiento de los servicios públicos —tarifas de luz, gas y transporte—sobre los presupuestos familiares del conurbano, un aumento que no encontró contrapartida en los aumentos salariales.
Detrás de estos números hay una geografía del ajuste. El recorte del gasto público nacional y la retracción de la demanda interna golpearon de manera desproporcionada al conurbano bonaerense, territorio donde se concentra buena parte del empleo industrial y de los trabajadores que dependen del mercado interno.
El resultado es una pérdida sostenida de capacidad de compra que expone el costo que tuvo la estabilización macroeconómica para los asalariados del principal aglomerado urbano del país.
6. Actividad económica
El modelo de Milei y Caputo respecto de la industria manufacturera es claro: no hay política industrial.
La industria representa un tercio del PBI argentino, una quinta parte del empleo registrado privado y mantiene salarios que superan en un 15% la media del empleo registrado. El tipo de cambio atrasado (dólar barato) combinado con la apertura comercial indiscriminada que redunda en un aluvión de importaciones puso en crisis al sector. Esto impacta de sobremanera en la provincia de Buenos Aires, ya que el 40% de los establecimientos productivos se encuentra en suelo bonaerense.
La crisis industrial puede observarse mediante el Indicador Sintético Industria Manufacturera de la provincia de Buenos Aires (ISIM-PBA, desarrollado por la Dirección Provincial de Estadística) que mostró una caída del 9,9% en noviembre de 2025 y del 3,5% en diciembre del mismo año, en ambos casos la comparación es respecto del mismo mes del año anterior. Puede observarse que durante noviembre el guarismo de PBA mostró un peor desempeño que el indicador del INDEC a nivel nacional (-9,9% versus
-8,7%). Si bien en diciembre dicha relación se invierte, ello no significa una mejora más bien sucesivas caídas que se siguen acumulando.
El desempeño de este sector también puede evaluarse desde la llegada de Javier Milei a la presidencia. Cuando el análisis se hace siguiendo este intervalo, diciembre de 2025 versus noviembre 2023, la caída entre el guarismo nacional y el de la provincia de Buenos Aires es similar.

Hacia futuro no habría indicios de mejora en este rubro dentro de la geografía provincial. En febrero de 2026 el dato elaborado por el INDEC, el índice de producción industrial manufacturero (IPI), arrojó una caída de 8,7% respecto a igual mes de 2025. Podemos pensar que este guarismo funciona como una especie de adelanto del comportamiento que tendrá el índice provincial debido al peso que Buenos Aires tiene en el índice nacional.
Otro dato que muestra el estado de este sector a nivel nacional es el UCII (Utilización de la capacidad instalada en la industria) que arrojó un 53,8% para diciembre de 2025 y, en enero de 2026, un indicador levemente peor del 53,6%. En otras palabras, la mitad o casi 5 de cada 10 máquinas se encuentran paradas en la Argentina de Milei. A su vez, los sectores que mayor empleo generan como el automotriz, textil y metalmecánico muestran desempeños muy por debajo del nivel general.

Resulta importante destacar la fuerte caída de este guarismo en su comparación con el mes anterior (dic-25) para la industria automotriz (-7,2 pp.), metalmecánica (-7,5 pp.) y productos textiles (-11,5 pp.). Este estrepitoso desempeño de la industria redunda en decisiones empresarias que afectan a los y las trabajadoras como, por ejemplo, la decisión de la empresa Stellantis (que produce y comercializa vehículos Citroën, Fiat y Peugeot en el país) que eliminará un turno en la planta de El Palomar a partir de mayo.
Adicionalmente, los datos del registro de empleadores asegurados (que exponen las altas y bajas de los CUITs de empresas) resultan un indiscutible monitor de la cantidad de unidades productivas no han resistido el embate de las políticas actuales hacia el mundo productivo. Desde la llegada de Milei a la presidencia han cerrado sus puertas más de 21.000 unidades productivas, 5.364 de ellas se encuentran en la provincia de Buenos Aires.

En suma, cerraron más de 5.300 empresas en la Provincia de Buenos Aires —un cuarto de todos los cierres del país—, afectando desde pequeños comercios hasta plantas industriales con décadas de historia. Algunos casos emblemáticos:
- Lamb Weston (Munro): Centralización de producción en una planta nueva en Mar del 100 trabajadores afectados.
- Gepsa (Pilar): Cierre y deudas 80 trabajadores afectados.
- Fate (San Fernando): Cierre por caída del consumo y apertura Capacidad instalada del 30% aproximadamente para diciembre 2025 920 trabajadores afectados.
- Kimberly Clark (Pilar): cerró su planta en el parque industrial de Pilar. La decisión no implicó la salida de la multinacional del país: la producción se concentró en la planta que la firma posee en San Luis. 220 trabajadores afectados.
- Kenvue (Pilar): Kenvue —la escisión de Johnson & Johnson dedicada a productos de consumo masivo— dejó de producir en el país 30 trabajadores afectados.
- Anónima (ARSA) (Lincoln): La Justicia decretó la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA), la firma que producía yogures y postres de SanCor, tras el fracaso del concurso preventivo. Desde la empresa atribuyeron la quiebra al contexto económico nacional con caída del consumo, alta inflación, encarecimiento de la leche cruda y más. 180 trabajadores
- SOCOLOR (La Plata): la dura crisis económica que enfrenta el país volvió inviable la continuidad del proyecto industrial que con mucho esfuerzo la familia arrancó dos décadas atrás. Producen chapas para la fabricación de electrodomésticos de línea blanca. 20 trabajadores afectados.
- Alpek (Zárate): Según la propia empresa, el motivo del cierre responde a factores estructurales del mercado argentino y regional como la caída sostenida de la demanda, la falta de regulaciones que incentiven el uso de materiales reciclados y la creciente presión competitiva de productos importados, especialmente desde China. 40 trabajadores afectados.
- Coresa Argentina S.A. (San Antonio de Areco): Despidos escalonados desde el año pasado hasta llegar al cierre. 85/100 trabajadores afectados.
- San Roque (Morón): “Por la presente se le notifica que por cambios drásticos habidos en las condiciones económicas del país, sumados a la indiscriminada apertura comercial que conlleva a la importación de carnes sin ningún tipo de control, circunstancias que han alterado de manera sustancial las reglas comerciales, provocando la drástica baja del consumo por factores socioeconómicos ajenos a esta empresa, circunstancias que han tornado inviable la continuidad de la producción”, dice la carta de despido que recibieron los trabajadores. 140 trabajadores
- La Suipachense: La Suipachense con más de 70 años de trayectoria en la provincia de Buenos Aires, fue declarada oficialmente en quiebra por el Juzgado Civil y Comercial º 7 de Mercedes. La decisión judicial confirmó el cierre definitivo de la planta y dejó sin empleo a 140 personas, luego de un prolongado período de inactividad y conflictos laborales. 140 trabajadores afectados.
- Línea 148 “El Halcón” (conurbano y CABA): línea de colectivos 148 “El Halcón”, dejó de operar tras varios meses de inactividad . La medida afecta directamente a más de 500 empleados, entre choferes, personal administrativo y trabajadores de mantenimiento, quienes denuncian que se quedaron sin empleo y sin cobrar salarios adeudados. 500 trabajadores afectados.
- José Cascasi (Tigre): Con más de 50 años de actividad en obra pública, estructuras metálicas y reparaciones navales 10 trabajadores afectados.
- John Foos (San Isidro): desvinculará a la mayoría de sus empleados, luego de reducir su personal de casi 400 trabajadores en 2023 a unos 50 a inicios de 50 trabajadores afectados.
No son solo números: cada cierre es una localidad que pierde su principal fuente de trabajo, familias sin ingresos y una cadena de proveedores que se cae
7. Indicador de consumo en supermercados
En enero de 2026, las ventas en supermercados acumulan una caída real interanual de 3,15% a nivel nacional y 5,1% en el GBA, consolidando una tendencia negativa que se extiende a lo largo de 2024 y 2025. Tras el fuerte deterioro registrado en 2024, el consumo mostró una recuperación parcial durante la primera mitad de 2025, aunque sin retornar a terreno positivo. En la segunda mitad del año esa mejora se diluyó, y el inicio de 2026 confirma que el nivel de consumo real sigue por debajo del del año anterior.

El GBA exhibe el peor desempeño relativo con una caída del 5,1%, duplicando prácticamente la contracción registrada tanto a nivel nacional (-3,15%) como en el Resto de la PBA (-3,0%). Lejos de acompañar al GBA, el interior bonaerense se comporta de manera más cercana al promedio del país, lo que refuerza la idea de que el ajuste en el consumo golpea de manera desproporcionada al principal aglomerado urbano.
8. Seguridad Social
La Provincia de Buenos Aires concentra el 40% de todos los jubilados del país —casi 2,8 millones de personas— lo que la convierte en el territorio donde las decisiones sobre el sistema previsional tienen mayor impacto. Sin embargo, el haber medio en PBA es de $541.901, por debajo del promedio nacional ($602.274) y sin llegar a cubrir dos salarios mínimos.
En otras palabras, 4 de cada 10 jubilados argentinos viven en la Provincia y cobran menos que el resto porque son jubilados que entraron por la moratoria: un dato que muestra con claridad que el deterioro del poder adquisitivo de las jubilaciones no es un problema abstracto, sino una realidad cotidiana para millones de bonaerenses.

9. Anexo metodológico

Criterios generales
- Referencia temporal: Los indicadores se comparan con noviembre de 2023, mes previo al cambio de administración nacional.
- Comparación territorial: Todos los indicadores se presentan comparando la Provincia de Buenos Aires con el total nacional.
- Precios y variación real: La deflactación se realiza con el IPC nacional (INDEC), base diciembre 2016 = 100, utilizando la variación acumulada.
- Homogeneización de periodicidades: Los indicadores mensuales se presentan con el último dato disponible al cierre; los anuales con el último ejercicio cerrado.
- Fuentes: Se utilizan exclusivamente fuentes estadísticas oficiales nacionales y provinciales.
Registro bibliográfico
Informe CEPA N° 594, ISSN 2796-7166.
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