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La “novedosa” reforma laboral

Finalmente ingresó el proyecto de ley sobre reforma laboral. Las modificaciones propuestas abordan prácticamente todos los aspectos de la relación entre trabajadores y empleadores. Los argumentos esgrimidos, al igual que en versiones anteriores, reparan en dos cuestiones: la necesidad de actualizar viejas normas y en reducir costos para generar empleo. Sin embargo, y tal como sostuvo el especialista de la CTA Luis Campos, en realidad apunta a tres objetivos: debilitar la organización sindical y de la negociación colectiva, reducir y condicionar derechos de los trabajadores y transferir ingresos de los trabajadores y el Estado al poder económico concentrado. A continuación, una revisión de antecedentes y resultados.


Otra vez sopa

En un memorable episodio, Tato Bores recitaba en 1993: “La solución que el gobierno nos ofrece es la reforma laboral para bajar el costo argentino”. ”Verso! Eso no es para bajar el costo argentino, sino para aumentar la ganancia del argentino piola... Lo que pretenden con la reforma sin un delegado es tener semanas de 10 días hábiles y si fuera posible, días de 32 horas... y si te rajan, que le beses la mano al trompa y le digas ´gracias amo´”. La reforma no tiene nada de nuevo. Hasta el humor supo contar esa misma historia: las recurrentes propuestas sólo apuntaron a profundizar la desigualdad en la relación del trabajador y empleador.

De hecho, una breve revisión permite constatar que: el fondo de cese, el esquema de trabajador colaborador, el fin de la solidaridad de la empresa en caso de subcontratación se repiten en la actual reforma y en la propuesta por Macri de 2016. Se le puede sumar la quita de conceptos adicionales al salario básico para la liquidación de la indemnización, la modificación de la irrenunciabilidad, y la prevalencia de acuerdos individuales o de empresa por encima de los de actividad. La ultraactividad ya se votó alguna vez: fue en mayo de 2000 con la Ley Banelco. Y la reducción de contribuciones patronales fue un leitmotiv de Cavallo en la reforma de los noventa, que luego emuló Macri con la implementación de un mínimo no imponible y que retoma hoy nuevamente Milei. El blanqueo lo tuvieron todos. Y el período de prueba lo creó y lo incrementó el propio Cavallo y fue parte de las modificaciones de la ley Bases de Milei.


El negocio detrás de la baja de contribuciones

Todas las normas propuestas para reducir costos afectan sensiblemente la recaudación y benefician a sectores concentrados. Propone:

  • Beneficios al Empleo ya Registrado: reduce de 6% a 5% el dinero destinado a obra social y las contribuciones patronales del actual 20,4% a 17,4% para empresas más o menos grandes del sector servicios o comercio y de 18% a 15% para el resto. A la par, se crea el Fondos de Asistencia Laboral (FAL), es decir, un fondo de cese para indemnizaciones que se financiará con una contribución de 3%. En general se ha interpretado que la reducción de las contribuciones patronales, del orden de 3 puntos porcentuales, se corresponden con los 3 puntos del FAL que compensan la contribución para indemnizaciones. Así entonces, los empleadores pagarían la misma alícuota (20,4%) pero ello incluiría 3 puntos sobre las indemnizaciones. Pero se abrió una controversia importante, porque la relectura del texto de las normas sugiere otra interpretación: 3 puntos por beneficios y 3 puntos por FAL. Es decir, en este caso, el empleador pagaría 17,4% que incluirían los 3 puntos para indemnizaciones. En cualquiera de los dos casos, y dicho en buen criollo: el Estado se queda sin plata para jubilaciones y financia la indemnización. Fin.
  • Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL): implica una baja contribuciones patronales para las nuevas contrataciones del 20,4%/18% actual a 8% (que incluye 3% para fondo de cese) por cuatro años.
  • Promoción del Empleo Registrado (PER): un nuevo esquema de blanqueo laboral, a pesar del fracaso del promovido en 2024, donde sólo sumó unos 10.000 casos.

Las reflexiones y preguntas son muchas. El monto de reducción o redestino de fondos para indemnizaciones de los recursos de contribuciones patronales implica, en la interpretación menos perjudicial para el erario público, una reducción de USD 2.100 millones anuales para SIPA, PAMI y Asignaciones Familiares y USD 700 millones del punto de reducción de Obra Social ¿Qué va a pasar, entonces, con las jubilaciones, la prestación del PAMI o el monto de salario familiar en el futuro con este esquema claramente desfinanciador’? ¿cuánto falta para que el argumento sea “no alcanza la plata” para jubilaciones y por lo tanto haya que promover un esquema de capitalización individual como las AFJP? Para muestra basta un botón: en el proyecto de ley actual, la administración del dinero de las indemnizaciones futuras “estará a cargo de una entidad habilitada a través de uno de sus fondos que tenga autorizado a tal fin por la Comisión Nacional de Valores”. TMAP

Por cierto, si el argumento oficial residía en las dificultades de contratación de las pequeñas empresas, ¿por qué la baja de contribuciones patronales es generalizada? ¿quién se beneficia? Tampoco incluye la variable regional, repetida hasta el hartazgo en el Pacto de Mayo. En este documento, además, sostienen que “existe un amplio consenso en que las relaciones laborales en Argentina se encuentran condicionadas por una sobrecarga de costos y una marcada rigidez normativa. No es necesario sobre-argumentar”. Pero la realidad indica otra cosa. El INDEC publica la Encuesta Nacional a Grandes Empresas, que resume los datos del Balance General de las principales 500 empresas. De allí se desprende un dato del que poco se habla: el costo laboral promedio entre 2010 y 2023 (ultimo dato disponible) es de sólo 13%. A pesar de ello, el objetivo es recortarlo aún más.


Gobierno de ricos

Este artículo puede pecar de básico al decir que Milei gobierna para los ricos.  Pero lo cierto es que sus decisiones no dan lugar a dudas ¿Que hizo Milei desde que asumió en clave fiscal/impositiva? Para quienes tienen más poder adquisitivo, hubo baja de retenciones temporaria hasta junio 2025 y luego alícuota cero antes de la elección, baja de impuestos autos alta gama, baja del Impuesto a los Bienes Personales, beneficios de todo tipo a través del RIGI, baja de retenciones a la minería y, ahora, la propuesta de baja de contribuciones patronales horizontal y del Impuesto a las Ganancias de Sociedades. Para los trabajadores: reposición de Ganancias de la cuarta categoría, la cuasi eliminación de SMVM, el fin del compre sin IVA, la desregulación de servicios y la, aun no anunciada, eliminación del monotributo y suba de Ganancias de cuarta categoría acordada con el FMI.


La creación de puestos de trabajo

En la última semana la periodista Noelia Barral Grigera le preguntó sobre la reforma a Julián de Diego, abogado de grandes compañías y partícipe en la redacción preliminar del proyecto de reforma laboral del Gobierno. La periodista inquirió “En la primera presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, estaba vigente esta misma legislación laboral con un agravante que era la doble indemnización. ¿Por qué ustedes creen que modificando la legislación laboral va a haber creación de puestos de trabajo registrados?”. La respuesta dejó helado a más de uno: “No, yo no lo creo”. Y agregó “lo que necesita nuestra legislación es una bocanada de aire puro, de aire fresco, que tenga que ver con las nuevas tecnologías”. Pero entonces ¿generará o no puestos de trabajo?

La historia es clara al respecto. Las reformas de 1993 y 1994, se aplicaron una serie de medidas de flexibilización del mundo del trabajo. La desocupación (mayo 1990 a mayo 2002) creció de 8,6% a 21,5%. En la etapa subsiguiente, entre 2003 y 2015, con incremento de SMVM, AUH, estatización del sistema previsional y otras normas, hubo un salto de los puestos de 2.883.000 casos. Con Macri: se impulsó nuevamente una reforma laboral y se aplicó mínimo no imponible de contribuciones ¿El resultado? El empleo cayo en 139.097 casos. Entre 2019 y 2023, luego de la caída por la pandemia, el el empleo recuperó 670 mil puestos, hasta con doble indemnización. Desde que asumió Milei, la implementación del RIGI, el blanqueo laboral, el fondo de cese, la creación de la figura del “colaborador” no resolvieron nada. Al contrario: entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, la pérdida de puestos de trabajo fue cercana a los 300 mil casos.

Esta especie de zigzag de empleo muestra que la premisa de menos regulaciones= más trabajo no se cumple. En realidad, lo que sucede es que, a la par de la defensa del trabajo, suelen aplicarse políticas que promueven la actividad y la producción. El modelo de Milei es una Argentina sin industria ni producción, con poco empleo y con ajustes constantes a cargo de los trabajadores. 


Sobre esta nota

Por Hernán Letcher. Esta nota se publicó originalmente en la edición impresa de Página/12, 14 de diciembre de 2025.